REGLAS DE COMUNICACIÓN

La familia es un sistema gobernado por reglas, hasta el punto de que sus miembros se comportan entre ellos de forma repetitiva, organizada, casi automática. Por eso es interesante conocer las reglas que regulan los mensajes de comunicación.

Una regla es una especie de acuerdo para actuar de una determinada manera, pero no siempre es algo tan consciente como parece, al contrario, la mayoría de las veces este acuerdo no suele hacerse conscientemente, y aunque parezca raro, muchas veces ni siquiera es conocido ni por los mismos participantes, sino que lo van construyendo como resultado de ajustes que van haciendo que facilitan el mantenimiento de un “equilibrio” familiar.

§ Las reglas reconocidas: Son reglas que se han establecido directamente, abiertamente, explícitamente al iniciarse la relación que origina la familia. Hay parejas que las tienen muy claras al haberlas establecido antes de formalizar su vínculo. Son del tipo de: asignación de tareas, responsabilidades (cara al otro, a los hijos, etc.), y grado y uso del nivel de libertad. Lo mejor sería que, hasta los aspectos más profundos de cada uno, se “regularan” con reglas reconocidas. Pero la verdad es que muy pocas familias tienen reglas acordadas de manera directa y abierta.

§ Las reglas implícitas: Son reglas que existen en la familia aunque no se hayan verbalizado; aunque no se hay hablado sobre ello. Son funcionamientos “sobreentendidos”, sobre los que, en teoría, no sería necesario hablar. En cualquier familia hay situaciones en las que se actúa de este modo, pero no es bueno que todo se haga así.

§ Las reglas secretas: Son las más difíciles de descubrir. Son formas de actuar con las que una parte del sistema familiar bloquea las acciones de otra parte o de otros miembros. Son acciones que desencadenan actitudes deseadas por quien manipula. Son bloqueos de intentos de libertad, autonomía…

§ Las metarreglas: En pocas palabras, la metarregla hace que lo que es una regla de comportamiento quede superado porque uno de los miembros del sistema va más allá de lo acordado. Así, la metarregla distorsiona la regla, confunde los significados aceptados antes y hace surgir reacciones distintas a las acostumbradas. Es un modo muy sutil de romper profundamente la posibilidad de comunicación.

Queda claro, que la mejor manera de evitarse problemas en la relación de pareja y con los hijos, es establecer las reglas de comunicación, de comportamiento, de responsabilidades de cada uno, etc., abiertamente, antes de que surjan los problemas. Reglas que deben ser conocidas y aceptadas por todos los miembros de la familia, desde el más mayor al más pequeño, el cual tendrá que ir adquiriéndolas como parte de su educación familiar.